Y …así fueron estos días que empezaron cuando salimos de nuestro hogar en Dharamshala llenas de amor, cariño y bendiciones de Venerable Damchö, con la seguridad de que su presencia iba con nosotras y nos fortalecía.
Después el afortunado contacto con la peculiar presencia de Venerable Robina, quien compartió con nosotros su ímpetu y decisión; con ella hasta preparar un café resulta una aventura de riesgo y determinación como lo son todas sus acciones en el Dharma, las cuales tuvimos la fortuna de conocer un poquito en su cuartel general en San Francisco.
Continuando con nuestra increíble fortuna nos enteramos de la llagada de Venerable Tenzin Palmo a San Francisco. Teníamos solo unos minutos para contactar con ella si queríamos hacerlo, tal vez solo 2 o 3 minutos en el aeropuerto, saludarla, ofrecerle nuestros respetos y llenarnos de su presencia, claro está, siempre y cuando estuviéramos en el aeropuerto correcto, pero quien iba a pensar que San Francisco tiene 2 aeropuertos, ¡es un abuso!, pero si, San francisco tiene 2 aeropuertos y nosotros estábamos en el equivocado, por un momento nos sentimos igual que un novio que va a pedir perdón y equivoca el lugar de la cita, con las flores y los chocolates en las manos ¿Qué hacer? ¡Corre, corre quizá aun puedas encontrarla! Y ahí vamos. ¡Bendiciones, albricias! Al llegar nos percatamos que no solo equivocamos el aeropuerto, también la hora de llegada del vuelo, así que estábamos a tiempo, 15 minutos antes, con nuestra dignidad intacta para gozar de tan noble presencia, Venerable Tenzin Palmo nos regala sus bendiciones, su calor y sus buenos deseos porque nuestro camino sea afortunado, nada más que pedir, teníamos todo lo que necesitábamos y más, pero aún nos esperaban más emociones y regalos.
en México tuvimos la alegría de compartir con Venerable Thubten Chodron, y recibir de ella toda clase de bendiciones y buenos deseos. Con toda esta carga de entusiasmo llegamos a México.
Con un anhelo muy grande de dar y ofrecer todo lo que llevábamos puesto en la piel, en la mente y en los sueños llegamos a México. Con las enseñanzas de maestros increíbles, las experiencias de días intensos de prácticas, el corazón repleto de amor y la ilusión de ver a aquellos que aún con parcialidad son tan amados y que nos inspiran a ir cada mañana, cada tarde, cada noche construyendo una mente más apacible y relajada, pasando a veces por tormentas de emociones negativas y aprendiendo a navegar en nuestras propias profundidades para un día poder servir a otros. Ése era nuestro anhelo, nuestro sueño, nuestra ilusión de dar. Y al llegar hemos recibido mucho más de lo que podíamos ofrecer, el calor de los seres que amamos que se dieron a la tarea de llenarnos de dulzura, la entrega generosa y desinteresada de los grupos de Dharma en el D.F. y el cálido abrazo del grupo de Xalapa, su capacidad de dar y de darse a sí mismos con tanto entusiasmo, conocer el trabajo que están haciendo en las cárceles, el esfuerzo por hacer llegar las enseñanzas y tener más y más maestros en México.
Queríamos dar y recibimos, queríamos ayudar con el trabajo y recibimos ayuda para seguir con el nuestro, queríamos mostrar un poco el sabor del Dharma y en especial yo fui agasajada con lo que el Dharma ha hecho en los corazones de todos estos amigos del camino.
No podríamos agradecer a cada uno en particular, porque seguro dejaríamos sin mención a alguien, sin embargo gracias a todos los que nos abrieron las puertas de sus casas y de sus corazones, a los que se interesaron en nuestro caminar, a los que curaron nuestro cuerpo y corazón, a los que nos ofrecieron el aliento para seguir, a los que nos dieron la bienvenida aún sin conocernos, a aquellos que nos ayudan a cubrir nuestras necesidades, a los que nos salvaron de caer en el desanimo , a los que se unieron a nuestras oraciones y prácticas, a los que nos acompañan en el camino hace años, a los que nos pintan de colores el cielo y también gracias a nuestros maestros de paciencia, tolerancia y amor incondicional, a los que creen en nosotros y nos alientan y a los que no creen por que nos llenan de entereza.
Finalmente permítanme compartir con ustedes unas líneas de emoción de esta mezcla de estaciones en mi vida, donde ha sido primavera, verano, otoño e invierno.
“Hoy por hoy aprendo a llorar con mayor facilidad, a reír con sencillez y amar con apacible intensidad, aprendo a confiar plácidamente, a vivir con alegría y a morir con sensatez.
Hoy por hoy hay menos culpables a mí alrededor y más responsabilidad en mi interior.Hoy por Hoy regocijo con mayor facilidad y sinceridad la felicidad ajena.
Me perdono con paciencia
Recibo con alegría y gratitud y aprendo a dar tratando de no mirar cuanto me queda
Miro hacia el pasado y digo, que hermosa vida he tenido gracias a tantos seres, miro hacia adelante y pienso… que tenga yo la oportunidad de retribuir toda la bondad, generosidad, amistad, y amor con la que he sido cubierta