En el 25º. Monlam enfatizó la importancia de usar concientemente los recursos naturales. En Marzo pasado realizó el primer congreso de los monasterios kagyu, sobre educación y cultura del cuidado del medio ambiente, publicó una guía con los lineamientos a seguir en estos monasterios. También en sus enseñanzas continuamente señala la importancia de cuidar el mundo en el que vivimos y la interdependencia que todos los seres vivos tenemos con él.
Queremos formar parte de este esfuerzo compartiendo con ustedes algunas de la ideas que él transmite en esta guía e invitarlos a formar parte de esta iniciativa, con cualquier acción positiva que podamos hacer para cuidar de nuestra madre tierra.
Lo que a continuación les presentamos brevemente forma parte de la guía que Gyalwang Karmapa elaboró.
En el pasado en la mayor parte del mundo la gente tenía una relación muy simple con el medio ambiente, usaba los recursos que proveía la naturaleza y debido a la sencillez de sus vidas, rara vez dañaba a la Tierra. Actualmente nuestra relación con el medio ambiente no es simple, tenemos un poder tremendo para dañarlo. Nuestro estilo de vida hace que tengamos enormes exigencias para con el medio ambiente, usamos más y más recursos, como petroleo, madera y agua sin ningún entendimiento de lo que va a ocurrir en el futuro. Creemos que necesitamos todo tipo de artículos, juguetes y máquinas, sin detenernos a pensar si esto es realmente importante y útil para nosotros; algunas veces parece que no hay un límite a los deseos de los seres humanos. Pero sí hay un límite en la capacidad de nuestra madre tierra puede sostenernos. No podemos darnos el lujo de consentir todos nuestros deseos de forma tan irracional.
En el tiempo de Buda la comunidad monástica siguió una forma de vida que no cayó en los dos extremos, de pobreza y sufrimiento exagerado por un lado o de acumulación y atesoramiento por el otro lado.
Los monjes vivían día a día sin necesidad de almacenar comida o recursos, nuestro estilo de vida actualmente podría ser así, sin caer en un extremo de carencia pero tampoco demasiado permisivo.
Si algo que queremos trae beneficio y no nos hace daño a nosotros o al medio ambiente, podemos pensar en eso como algo necesario, pero si ese no es el caso, podríamos seguramente pensar dos veces acerca de por qué queremos eso, y si verdaderamente lo necesitamos.
Si queremos que nuestras acciones y nuestros propósitos sean congruentes, y si aspiramos a vivir de una manera armónica, tenemos que considerar también al medio ambiente y ser concientes de cada cosa que utilizamos. Tomar una decisión activa, con discernimiento y sabiduría, y no seguir ciegamente los viejos hábitos de usar descontroladamente todos los recursos con los que contamos.
Hemos hecho un daño tan grande al medio ambiente, que está casi más allá de nuestro poder aliviarlo, pero como un pequeño paso yo pedí durante el Kagyu Monlam 25, que la protección al ambiente y el servicio comunitario fueran incorporados al programa de actividades en el mismo.
El cambio climático está teniendo un efecto directo sobre nuestras vidas en esta región (Tibet, India, Nepal)más que en otros lugares, por lo tanto recomendé a los monasterios y al publico en general con quien yo tengo una conexión, que se involucren activamente en todo lo que pueda proteger el medio ambiente.
Combinando la tradición budista y nuestra actitud respetuosa hacia el medio ambiente, con la práctica y la información que aporta la ciencia contemporánea, he establecido estos lineamientos. No son más que una pequeña gota en un océano inmenso. El desafío es mucho más complejo y extenso que cualquier cosa que nosotros solos pudiéramos enfrentar. Sin embargo, si todos podemos contribuir con una sola gota de agua clara, estas gotas se acumularán en un estanque fresco, después en una corriente clara y eventualmente en un océano vasto y puro. Esta es mi aspiración.
Aspiración
Como practicantes de dharma, queremos girar la rueda del dharma para que todos los seres vivos puedan ser liberados del sufrimiento. Donde sea que haya sufrimiento, queremos transformarlo en felicidad y ecuanimidad.
Surgimiento dependiente
Sabemos que nuestro sentido del yo es engañoso. De hecho, lo que es el yo no es independiente del resto de la vida a nuestro alrededor. Los alimentos que comemos, las ropas que vestimos, y los libros que leemos son producidos por otros seres vivos. Incluso la fuente del aire que respiramos está en otra parte y no dentro de nosotros mismos.
Interdependencia
Este entendimiento de la interdependencia nos hace concientes de que todo en la vida está conectado y que nuestras acciones individuales tienen consecuencias inmediatas en el mundo entero. Esta causa y su efecto es Karma, las catástrofes naturales alrededor del mundo son numerosas y se estén incrementando. Cada día, escuchamos de inundaciones, huracanes, y sequías, y vemos que la gente sufre como resultado de esto. Mucho de este sufrimiento es causado o empeorado, por la actividad humana que pone en riesgo al planeta entero. Como practicantes de dharma tenemos una responsabilidad de revertir las acciones negativas a través de medios hábiles, para que haya un futuro saludable y balanceado para todos los seres vivos.
Budismo y medio ambiente
El budismo tiene una larga tradición de protección ambiental. Buda enseñó los conceptos de interdependencia, de causa y efecto, de karma, y de valores dhármicos (Pratityasamupada). La mayoría de los practicantes de Dharma quieren contribuir positivamente a preservar el medio ambiente, pero a menos de que todos trabajemos juntos, no se encontrará una solución. Además, aunque hemos comenzado a aprender lecciones de lo que ya ha tenido lugar, sólo los buenos deseos no son suficientes para producir un cambio. Debemos asumir una responsabilidad activa.
La guía del cuidado del medio ambiente contiene 5 secciones
La protección de los Bosques
La protección de agua
La protección de la fauna
Administración de desperdicios y
El Cambio Climático


