19 julio 2009

Una sola gota de agua clara

Recientemente Ogyen Trinley Dorje, Gyalwang Karmapa, ofreció una conferencia a los estudiantes de la comunidad tibetana en Dharamshala, como una de las acciones que está realizando por el cuidado del medio ambiente.

En el 25º. Monlam enfatizó la importancia de usar concientemente los recursos naturales. En Marzo pasado realizó el primer congreso de los monasterios kagyu, sobre educación y cultura del cuidado del medio ambiente, publicó una guía con los lineamientos a seguir en estos monasterios. También en sus enseñanzas continuamente señala la importancia de cuidar el mundo en el que vivimos y la interdependencia que todos los seres vivos tenemos con él.
Queremos formar parte de este esfuerzo compartiendo con ustedes algunas de la ideas que él transmite en esta guía e invitarlos a formar parte de esta iniciativa, con cualquier acción positiva que podamos hacer para cuidar de nuestra madre tierra.

Lo que a continuación les presentamos brevemente forma parte de la guía que Gyalwang Karmapa elaboró.


En el pasado en la mayor parte del mundo la gente tenía una relación muy simple con el medio ambiente, usaba los recursos que proveía la naturaleza y debido a la sencillez de sus vidas, rara vez dañaba a la Tierra. Actualmente nuestra relación con el medio ambiente no es simple, tenemos un poder tremendo para dañarlo. Nuestro estilo de vida hace que tengamos enormes exigencias para con el medio ambiente, usamos más y más recursos, como petroleo, madera y agua sin ningún entendimiento de lo que va a ocurrir en el futuro. Creemos que necesitamos todo tipo de artículos, juguetes y máquinas, sin detenernos a pensar si esto es realmente importante y útil para nosotros; algunas veces parece que no hay un límite a los deseos de los seres humanos. Pero sí hay un límite en la capacidad de nuestra madre tierra puede sostenernos. No podemos darnos el lujo de consentir todos nuestros deseos de forma tan irracional.



En el tiempo de Buda la comunidad monástica siguió una forma de vida que no cayó en los dos extremos, de pobreza y sufrimiento exagerado por un lado o de acumulación y atesoramiento por el otro lado.

Los monjes vivían día a día sin necesidad de almacenar comida o recursos, nuestro estilo de vida actualmente podría ser así, sin caer en un extremo de carencia pero tampoco demasiado permisivo.

Si algo que queremos trae beneficio y no nos hace daño a nosotros o al medio ambiente, podemos pensar en eso como algo necesario, pero si ese no es el caso, podríamos seguramente pensar dos veces acerca de por qué queremos eso, y si verdaderamente lo necesitamos.


Si queremos que nuestras acciones y nuestros propósitos sean congruentes, y si aspiramos a vivir de una manera armónica, tenemos que considerar también al medio ambiente y ser concientes de cada cosa que utilizamos. Tomar una decisión activa, con discernimiento y sabiduría, y no seguir ciegamente los viejos hábitos de usar descontroladamente todos los recursos con los que contamos.

Hemos hecho un daño tan grande al medio ambiente, que está casi más allá de nuestro poder aliviarlo, pero como un pequeño paso yo pedí durante el Kagyu Monlam 25, que la protección al ambiente y el servicio comunitario fueran incorporados al programa de actividades en el mismo.

El cambio climático está teniendo un efecto directo sobre nuestras vidas en esta región (Tibet, India, Nepal)más que en otros lugares, por lo tanto recomendé a los monasterios y al publico en general con quien yo tengo una conexión, que se involucren activamente en todo lo que pueda proteger el medio ambiente.

Combinando la tradición budista y nuestra actitud respetuosa hacia el medio ambiente, con la práctica y la información que aporta la ciencia contemporánea, he establecido estos lineamientos. No son más que una pequeña gota en un océano inmenso. El desafío es mucho más complejo y extenso que cualquier cosa que nosotros solos pudiéramos enfrentar. Sin embargo, si todos podemos contribuir con una sola gota de agua clara, estas gotas se acumularán en un estanque fresco, después en una corriente clara y eventualmente en un océano vasto y puro. Esta es mi aspiración.

Aspiración
Como practicantes de dharma, queremos girar la rueda del dharma para que todos los seres vivos puedan ser liberados del sufrimiento. Donde sea que haya sufrimiento, queremos transformarlo en felicidad y ecuanimidad.


Surgimiento dependiente
Sabemos que nuestro sentido del yo es engañoso. De hecho, lo que es el yo no es independiente del resto de la vida a nuestro alrededor. Los alimentos que comemos, las ropas que vestimos, y los libros que leemos son producidos por otros seres vivos. Incluso la fuente del aire que respiramos está en otra parte y no dentro de nosotros mismos.

Interdependencia
Este entendimiento de la interdependencia nos hace concientes de que todo en la vida está conectado y que nuestras acciones individuales tienen consecuencias inmediatas en el mundo entero. Esta causa y su efecto es Karma, las catástrofes naturales alrededor del mundo son numerosas y se estén incrementando. Cada día, escuchamos de inundaciones, huracanes, y sequías, y vemos que la gente sufre como resultado de esto. Mucho de este sufrimiento es causado o empeorado, por la actividad humana que pone en riesgo al planeta entero. Como practicantes de dharma tenemos una responsabilidad de revertir las acciones negativas a través de medios hábiles, para que haya un futuro saludable y balanceado para todos los seres vivos.



Budismo y medio ambiente
El budismo tiene una larga tradición de protección ambiental. Buda enseñó los conceptos de interdependencia, de causa y efecto, de karma, y de valores dhármicos (Pratityasamupada). La mayoría de los practicantes de Dharma quieren contribuir positivamente a preservar el medio ambiente, pero a menos de que todos trabajemos juntos, no se encontrará una solución. Además, aunque hemos comenzado a aprender lecciones de lo que ya ha tenido lugar, sólo los buenos deseos no son suficientes para producir un cambio. Debemos asumir una responsabilidad activa.

La guía del cuidado del medio ambiente contiene 5 secciones
La protección de los Bosques
La protección de agua
La protección de la fauna
Administración de desperdicios y
El Cambio Climático

11 julio 2009

Como el trazo de un bambú... 2a. parte

El tercer día habló de la práctica meditativa: shiné y vipasana. Las seis faltas al momento de meditar y las cuatro cualidades. La importancia de mantener una alerta permanente durante la práctica para evitar o contrarrestar las faltas, y para desarrollar las cualidades, pero haciéndolo tranquila, relajadamente, con confianza en la propia capacidad de la mente para conectar su sabiduría innata, cultivando una actitud de satisfacción y contento después de cada sesión, sin aferrarse a los resultados. Lo más importante es tener presente siempre que todo lo que hacemos, lo hacemos por los demás, para desarrollar habilidades que nos permitan ayudar a los demás con sabiduría y con afecto.

Antes de obtener el logro de la visión directa de la naturaleza búdica es necesario entender el método, después ponerlo en práctica paso a paso, hasta que como resultado de la misma práctica uno empieza a tener una experiencia propia, que fluye en la misma meditación, que no es la realización definitiva pero es ya una fase previa.

Mencionó una analogía que se encuentra en los textos de mahamudra: cuando cultivamos la tranquilidad meditativa experimentamos nuestra mente primero como un río que se precipita agitadamente, después como un rio que fluye relajadamente y finalmente como un oceano.


¿Cómo hacer para que la meditación y otras prácticas como el cultivo de la devoción al maestro espiritual se conviertan en algo natural y auténtico?, pues muchas veces uno las siente como algo artificial. El Karmapa usó un ejemplo de su propia experiencia, habló de que él hace muchos dibujos a la tinta china y que hay dos métodos, uno que se enfoca en el tema que se está pintando y se realiza de un sólo movimiento, y otro que se enfoca en pintar los detalles.

Cuando él pinta un bambú con el primer método, trata de pintarlo de un sólo trazo, sin detalles. Y el propósito es poder hacer esto de manera relajada, espontánea, pero al principio es necesario hacerlo una y otra vez cuidadosamente. Se necesita un esfuerzo y una intencionalidad muy concientes. Sólo después de un tiempo esta forma de pintar puede ocurrir natural y espontáneamente.

Al cultivar las cualidades de nuestra mente sucede lo mismo, al principio nos sentimos artificiales pero si practicamos intensa y continuamente, si contemplamos con precisión nuestros hábitos y empezamos a cambiarlos intencionalmente, con una determinación clara. Si vigilamos nuestra conducta y aplicamos esfuerzo en los diferentes aspectos de nuestra práctica meditativa, con el tiempo todo eso va a resultar completamente natural y espontáneo.



Finalmente el Karmapa con una expresión muy sonriente y afectuosa terminó este ciclo de enseñanzas expresando su aspiración de que podamos pronto tener los frutos de nuestra práctica de mahamudra para beneficiar a todos los seres.

La emoción que nos han dejado estas enseñanzas a quienes tuvimos la fortuna de presenciarlas sólo podría ser expresada con estos versos que tomamos de La Plegaria de Aspiración al Mahamudra de Significado Definitivo, del Tercer Karmapa Rangjung Dorje:

“...
La base de la purificación es la mente en sí, unión de claridad y vacuidad.
Lo que purifica es el gran yoga vajra del mahamudra.
Lo que hay que purificar son las manchas accidentales de la confusión.
Pueda manifestar el resultado de la purificación, el dharmakaya inmaculado.

Cortando las especulaciones acerca de la base se obtiene la certeza de la visión.
Mantener ésta sin distracción es la clave de la meditación.
Aplicar con maestría el significado de la meditación en todo es la mejor conducta.
Pueda tener la certeza de la visión, la meditación y la conducta.

...
La naturaleza de los seres siempre es buddha,
Pero al no comprenderlo deambulan sin fin por el samsara.
Que surja en mí una compasión irresistible
Hacia los seres que padecen sufrimientos sin límites.

En el momento de amor en que la compasión irresistible
Se expresa sin obstrucción, su esencia vacía se muestra desnuda.
Sin apartarme nunca de este supremo e infalible camino de la unión,
Pueda cultivarlo día y noche.

06 julio 2009

Como el trazo de un bambú, espontáneamente...

Como ustedes ya saben,venimos a Sarnath para acompañar a Alicia que iba a pedir la ordenación monástica a Thrangu Rinpoché.

...Y así pudimos recibir del Gyalgwang Karmapa estas enseñanzas que fluían, hora tras hora, durante cuatro días, como un caudaloso manantial de agua viva. En su manera de explicar y mostrar el Dharma encontramos el sabor de las presentaciones clásicas, empezando por los orígenes del mahamudra, sus fuentes en los sutras, los tantras y los comentarios, sus exponentes desde los más remotos hasta los más recientes en una transmisión ininterrumpida, y encontramos también la frescura y la espontaneidad que viene de su propia experiencia, de la luminosidad y la calidez de su propia mente.

Al inicio dio lugar a preguntas del público, que estaban principalmente relacionadas con la meditación de mahamudra, porque la mayoría de los que estaban ahí eran estudiantes que acababan de asistir al curso que Thrangu Rinpoché ofreció sobre este tema.

Habló de las características de este tipo de meditación que utiliza la percepción directa para conocer la naturaleza vacía e interdependiente de todos los fenómenos, que cultiva la visión clara que proviene de la meditación para reconocer la naturaleza luminosa de la propia mente, a diferencia de otros métodos que utilizan principalmente el razonamiento lógico como medio para el conocimiento de la realidad y la transformación del pensamiento.

Entre otros temas habló de la importancia de aplicar el entendimiento que logramos desarrollar en las sesiones formales de meditación a todos los otros momentos de nuestra vida. De cultivar una manera de vivir pacífica, generosa, que sea coherente con las aspiraciones que declaramos en nuestras plegarias.

El segundo día Su Santidad mencionó que entre los occidentales son más conocidas las enseñanzas de mahamudra que provienen de la tradición del Tantra, de la tercera vuelta de la rueda del Dharma, pero que es muy importante estudiar también las instrucciones de mahamudra que se encuentran en la tradición del Sutra. Habló de los sutras sobre la filosofía de la realidad ulterior y los tratados indios que comentan estas enseñanzas de Buddha, desde Nagarjuna hasta los diferentes exponentes de la filosofía madyamika, Aryadeva, Buddhapalita, Chandrakirti. En el contexto del vehículo mahayana, que es el que llegó al Tibet en los siglos VII y siguientes, se desarrolló una presentación de filosofía de la realidad ulterior que es original de la tradición tibetana, que no se encuentra en India ni en otros lugares en los que florecieron estas enseñanzas, que es la tradición del shentong y el rangtong.
Explicó la diferencia entre la visión de la realidad ulterior en el mahamudra y otros sistemas de la filosofía madyamika, y planteó que el mahamudra por la manera en que integra los elementos de la visión y la práctica meditativa puede considerarse un puente entre la sabiduría de los sutras y la sabiduría de los tantras. De los sutras incorpora la visión de la realidad ulterior, de los tantras la sabiduría de la luminosidad innata, de la naturaleza búdica presente ya en la mente de todos los seres.