23 agosto 2009

La primera vuelta de la rueda del dharma

En el mes de Julio esta pequeña comunidad budista, se unió a la celebración de la primera vuelta de la rueda del Dharma, y la fundación en ese mismo acto de la primera comunidad monástica.

Se le llama así a cada ciclo de enseñanzas que dio el Buddha después de lograr la iluminación, usando como metáfora las ruedas de una carreta que lleva a su destino a quienes viajan en ella; de la misma forma , la rueda del Dharma conduce a quienes lo practican a la completa liberación.


La primera enseñanza que dio el Buddha Shakyamuni en el bosque de Sarnath, ante sus cinco, amigos con quienes había vivido y practicado el camino espiritual durante varios años, es conocida como Las cuatro verdades nobles.


En este discurso el Buddha habló de que todos los seres experimentamos distintas formas de sufrimiento; este estado de permanente insatisfacción, debe ser reconocido porque es un hecho de la existencia. Esta es la primera verdad Noble…El sufrimiento existe.

Pero reconocer el sufrimiento no es suficiente para evitarlo o sobreponerse a él, es necesario conocer sus causas. Esta es la segunda Verdad Noble. Lo que da origen al sufrimiento y a las distintas formas de insatisfacción en la que vivimos inmersos todos los seres, son las acciones equivocadas que hemos cometido en el pasado y las emociones aflictivas (enojo, apego, orgullo, celos e ignorancia). Las raíces de éstas son, el apego a lo que nos parece bueno, la aversión a lo que consideramos desagradable, y la ignorancia de que todo existe de forma interdependiente, de que todos los seres estamos interconectados.

Una vez que se comprenden las causas, es posible evitar definitivamente el sufrimiento, no sólo escapar de una situación dolorosa a otra. Esta es la tercera Verdad Noble, la verdad de la cesación del sufrimiento.

El camino o el método para erradicar este sufrimiento, es la Cuarta Verdad Noble y este camino fue explicado por el Buddha en lo que se conoce como Sutras o discursos.

Como mencionamos al inicio, en la ocasión en la que el Buddha dio la primera enseñanza, hace mas de 2500 años, fundó también la primera comunidad monástica. Para celebrarlo hicimos algunas prácticas especiales, y ofrecimos banderas de oración con muchas aspiraciones en los alrededores del monasterio Namgyal , donde vive S.S. Dalai Lama. Esta fue una oportunidad de recordar gozosamente que la existencia de la comunidad monástica depende de la generosidad de los laicos y fue un buen momento para entregar formalmente a nuestra comunidad la ofrenda de nuestros amigos del centro de Xalapa Renchung Dorje Dragpa.

Fue a través de ellos que Nangpel entró en contacto con el Budismo Tibetano. Este centro trabaja comprometido con el dharma desde hace más de 15 años; sabemos que para ellos sus aportaciones son un esfuerzo amoroso, y para nosotros el compromiso de vivir nuestra vida monástica con diligencia y entrega.

Este día nuestras oraciones fueron especialmente enfocadas en hacer una fuerte aspiración por que todos los seres puedan conectar con sus propios potenciales espirituales, y que tengan condiciones favorables para desarrollarlos

09 agosto 2009

A veces una oración ... a veces algo que nos conecte

Al elegir la vida monástica, decidimos dedicarnos al estudio, la reflexión y la transformación de la mente, con la aspiración de beneficiar a los seres de la forma en la que ellos lo necesiten. Ésta es también la aspiración de nuestros maestros, que dedican su vida al estudio, a la meditación, a la práctica espiritual y al desarrollo de todos los potenciales positivos de la mente.



Algunas veces nos unimos a ustedes en oraciones, compartiendo enseñanzas, compartiendo las bendiciones que recibimos. En ocasiones ofrecer una plegaria es bueno, otras conversar, escribir; algunas veces sólo necesitamos “algo” que nos conecte con el poder positivo de la mente, con nuestra fe y confianza, y nos ayude a superar dificultades, enfermedades u otras circunstancias.
A veces compartiendo experiencias es como podemos ayudar, con este propósito incluimos unas líneas de la carta de una amiga.
El pasado junio Venerable Damchö estuvo en Puerto Rico, impartiendo enseñanzas y realizando un retiro; ofreció a algunas personas los cordones y píldoras de bendición, éstos son elaborados por la sangha monástica y bendecidos por Gyalwang Karmapa.

“…Después de tu visita a Puerto Rico le entregué a una amiga a quien le diagnosticaron cáncer del útero y sistema linfático la pastilla y el cordón bendecido por SS el Karmapa.
Ayer la operaron y había desaparecido; solamente quedó un pequeño tumor que no
necesita quimioterapia según me explicó Chela. Estoy muy contenta con el proceso
de curación de Irma. Gracias a SS el Karmapa y a tu infinita compasión ella sanará.

Una amiga de mi hermano tiene un tumor maligno en la cabeza que no
puede ser operado completamente y, le dieron 6 meses de vida. Le hablé a mi hermano de la pastilla y el cordón pero no se si lo aceptará. Él me dice que el
tumor fue extirpado, pero no totalmente y el resto del tumor va a recibir quimioterapia.”






Cuando podemos sentir que es posible ayudar en diferentes formas, todos los esfuerzos tienen sentido, y el deseo de ofrecer crece. Los buenos propósitos, las oraciones, las acciones positivas, tienen un impacto benéfico, en quienes las hacen y en quienes las reciben.

02 agosto 2009

Su Santidad el artista