19 noviembre 2010

...84,000 enseñanzas, 900 años y el Monlam

...Un tiempo que nos abrió la puerta a un encuentro personal, un encuentro con un linaje vivo y un nuevo aprecio por el maestro, las enseñanzas y los amigos espirituales…

Al regreso de Damchö-la de su retiro en México, SSK la invito, a recibir parte de la transmisión del kangyur, las enseñanzas del Buddha, traducidas del Sánscrito al tibetano, en 108 volúmenes divididos en tres secciones, el vinaya, los sutras y los tantras.

Ella fue invitada a la transmisión de la primera parte, el Vinaya, que constituye el soporte de la vida monástica, incluye las reglas, los procedimientos de convivencia y las normas que orientan a una vida armoniosa entre los miembros de la vida monástica.
Junto con esta oportunidad un nuevo compromiso empezaría a tomar forma, cuando SSK dejaba en las manos de Damchö-la, la realización del libro de la celebración de los 900 años del Karmapa. Que debe ser concluido antes del Monlam, el próximo Diciembre.

Así comenzaron dos meses de un esfuerzo gozoso por parte de todas nosotras, tratando de apoyar cada instante, las unas los esfuerzos de las otras, desde las pequeñas labores cotidianas que nos permiten enfocarnos en otras cuando alguien nos ayuda, hasta el desarrollo de actividades más especializadas.

Al concluir la parte del Vinaya, SSK le dijo a Damchö-la, que si ella lo deseaba podía continuar en la transmisión completa del kangyur. Así ella continuo recibíendo este tesoro vivo en la estancia de audiencias de SSK, junto con 15 importantes Lamas.

La transmisión fue otorgada por el actual décimo Sangye Nyenpa Rimpoché. quien a la edad de 5 años comenzó sus estudios formales, bajo la dirección de SS Karmapa, SS Dilgo Khyentse Rimpoché y otros grandes maestros. Nyenpa Rimpoché es uno de los más sabios Rimpochés tanto en la filosofía como en los rituales tántricos.

Aunque cada día era razón de aprecio y regocijo, ver salir a Venerable Damchö antes del amanecer para tomar su lugar en esa sala, donde sabíamos que íbamos con ella, creo que fue hasta el final de la transmisión, cuando pudimos darnos cuenta de lo que en verdad significaba su presencia ahí. Su mirada era aún más brillante y un sentimiento de gozo le acompañaba todo este tiempo, entonces tuve la sensación de percibir este tesoro de sabiduría, como luz prístina que desde hoy estaría fluyendo ya en el río de su continuo mental.¡Había recibido completas las enseñanzas del Buddha y estas están formando parte de su mente como semillas del despertar!, más allá de la comprensión. Y nosotras éramos parte de ese gozo y de la aspiración de recibirlas.

Y en medio de esta transmisión también recorríamos a su lado siglos de historia, entre relatos espontáneos, tomando el tiempo de donde fuera, conocimos algunos de los detalles de la historia del budismo en India y Tibet, en particular del linaje kagyu y los 900 años de vida de un ser renacido 17 veces, el Karmapa. Las aportaciones sociales, culturales, artísticas y espirituales de los 16 karmapas previos.

Abrazadas por una devoción espontanea que surge del conocimiento, y conmovidas por la promesa del primer karmapa de no abandonar a sus discípulos aún a costa de su vida, transcurrimos este tiempo.

Mientras el tiempo corre y las fechas limites se acercan, el arduo trabajo, el ir y venir de cambios y situaciones imprevistas, han sido una oportunidad para entrenarnos en la paciencia, en medio de la presión, el desvelo, el desconcierto y la convivencia. En la búsqueda de caminos y opciones para vigilar que nuestras mentes no corran tras las aflicciones o los viejos hábitos, tratando de no huir de la experiencia de poder o no poder, y descansando en la comprensión de las otras.

…Vamos en la recta final, Damchö en la pista y nosotras en la zona de apoyo.
…Vamos camino al Monlam, abrazando el deseo de que la más mínima actividad que hayamos hecho durante este tiempo sea de beneficio.
…Vamos con cada uno de ustedes, que van con nosotros en cada esfuerzo, en cada aspiración.