Extendamos el gozo de dar un arcoíris de compasión para todos y que seamos más personas unidos en esta acción.
“Hace ya casi 15 años, mi esposa y yo recibimos una noticia que cambio por completo nuestras vida. En unos análisis de rutina detectaron la presencia de una enfermedad grave.
El diagnóstico fue leucemia mieloide crónica. La noticia fue devastadora ya que estábamos a dos meses del nacimiento de nuestro segundo hijo. Consultamos a un hematólogo quien ratificó el diagnóstico, y nos dijo que el pronóstico de vida era de dos a tres años, máximo cuatro. A menos que fuera sometido a un trasplante de médula ósea, sin embargo ninguno de mis 4 hermanos resultó compatible conmigo.
Entonces comencé una intensa búsqueda de terapias alternativas paralelas a mi tratamiento convencional y una búsqueda espiritual, en 1999 tuvimos mi esposa y yo la bendición de conocer el Dharma.
A través de estos años he ido asimilando y tratando de entender el por qué suceden estas cosas y ahora, después del reciente retiro en Cancún, me he dado cuenta de que esta enfermedad es para mí una oportunidad única de cultivar una mente compasiva que se compromete a actuar para el beneficio de los seres, así como de lo maravilloso que es el que yo pueda tomar en mi corazón los sufrimientos de todas aquellas personas que tienen el mismo padecimiento. Es una gran bendición de los budas. Esto le ha dado a mi vida un nuevo sentido .
Ya llevo 15 años viviendo más allá de los pronósticos y espero seguir practicando el Dharma y cultivando la bodhichitta.
Ahora sé que lo que llamamos "problemas" pueden ser en realidad bendiciones que nos mueven a transformar nuestra mente.
Un abrazo, con mucho cariño”
Luis
1 comentario:
Querido Luis.
Gracias por compartir esto con nosotros. estás en mi mente cada mañana, saludos a toda tu familia.
Con todo mi cariño
Alba
Publicar un comentario en la entrada