
Más de 6 monjes trabajan por días elaborando una representación cosmológica (el mandala). Utilizando arena de colores realizan un dibujo detallado y complejo con un sinfín de significados.
Con los días, la fuerza de esta práctica llenaba todo el monasterio de Pullahari; los cantos solemnes de los monjes, los tambores, trompetas de todos los tamaños y campanas, se convertían en una manifestación del poder de sus aspiraciones por la felicidad, la paz y la armonía, no solo para los tibetanos sino para todos los seres.
Durante 9 días, ininterrumpidamente, hacían plegarias para que la compasión despierte en las mentes de los seres, que la violencia cese y que la ignorancia que mueve el apego y la aversión se torne en sabiduría.
Hoy finalizaron este titánico esfuerzo y como es costumbre dos días antes de losar, el año nuevo tibetano, Mahakala será consumido en un fuego enorme que devorará todo lo negativo.
La costumbre es cerrar el año con la puja de fuego de Mahakala, acompañada por danzas rituales, que marcan el comienzo del siguiente. Una oportunidad de reunirse con la familia, amigos y visitar juntos a los maestros, manifestando gozo y buenos deseos... Este año no hubo danzas, no habrá celebración, ni el acostumbrado ofrecimiento de comida que tiene como objetivo regocijar juntos.
No hay nada que celebrar, dijo el Khenpo esta mañana. Muchos tibetanos han muerto durante este año, han sacrificado sus preciadas vidas por la situación en Tíbet, que es cada vez más difícil, nos unimos a su tristeza. Así que no celebraremos Losar.
Y justo en estas circunstancias el Dharma sigue mostrando su poder de alquimia, transformando la tristeza en algo valioso. Nueve días de poderosas plegarias convierten la fuerza de la juventud de estos monjes en aspiraciones nobles por el mundo y al final…
200 kilos de compasión y cerca de 20 metros de largo, por 10 de ancho anunciaron el comienzo formal de Losar: una enorme tankha (representación en tela) de Mahakala fue desplegada, tres metros más alta que el edificio de 6 pisos de Rigpe Dorje. 5 años de labor de mucha gente, hoy se manifestó poderosa y radiante.
Somos testigos y partícipes de estas acciones. Al ver el esfuerzo y la entrega de estos corazones, la fe y la certeza sostenida con gozo diligente día a día, nosotros no podemos hacer más que unir nuestras propias plegarias y aspiraciones a las de ellos:
Que todos los seres tengan la felicidad y sus causas
Que estén libres del sufrimiento y de sus causas
Que nunca estén separados de la felicidad que está libre de sufrimiento,
Y estén libres de la parcialidad que nos hace sentir a unos cercanos y a otros distantes.
Que seamos causa y condición de que esto ocurra pronto
1 comentario:
Queridas amigas y maestras, disfruté mucho la breve descripción del Mahakala. Me hizo recordar uno de los tantos rituales indígenas de México, el ritual del "fuego nuevo". El tema del ritual, en particular, entre la diversidad cultural de este planeta, me atrapa; sobre todo, los ceremoniales de los monásticos tibetanos que poco conozco. Gracias por compartir!!!!!
Saludos, Maira Ramírez
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